Adoro tener ese rincón en mi interior en el que poder
esconderme y en el que nadie me encuentre. Pero tú has logrado destrozar esos
muros. Ya ni allí sales de mi cabeza. Tengo miedo, mucho miedo. De que utilices
todo esto que siento contra mi. Sería catastrófico. Una masacre en toda regla
donde no quedarían en pie ni los más dulces recuerdos de nuestro perfecto
pasado.
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